dom

16

ago

2009

Fronteras

Cada vez que me acerco a una frontera, me viene a la mente lo estúpido que es ponerlas. Estos pensamientos los he tenido, por ejemplo, en el Collado de Artesiaga; en Rihonor de Castilla, en Irún-Hendaya...
 
¿Para qué sirven? Para separar... Pero ¿entiende la naturaleza de fronteras? En el caso de las vistas que se ven desde el Monte Saioa (Navarra) ¿alguien que no conozca la zona puede distinguir por sí solo qué parte del valle que se ve corresponde a España y cual a Francia; e hilando más fino, cual corresponde a Navarra y cual al País Vasco? La respuesta es un rotundo no.
 
Y pensando más profundamente... ¿qué nos diferencia de los franceses? Prácticamente sólo el idioma, pero eso no es un obstáculo insalvable. Un español puede aprender frances, y un francés español... Por otro lado, la cultura es prácticamente la misma, y ¿no somos, tanto unos como otros, personas? Que yo sepa, todos podemos amar, reír, llorar, hablar, escuchar, sentir... Es decir, en lo importante, todos somos iguales.
 
Entonces, ¿qué sentido tiene separar un territorio de otro? ¿Alguien lo puede explicar?

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Comentarios: 1
  • #1

    Mario (lunes, 24 agosto 2009 23:13)

    Hasta donde llegan las fronteras llegan los impuestos, las rentas y tributos. Saludos. Mario.