Ibañeta-Ortzantzurieta por Arnéguy

 

(Francia). Cima Na-14

 

Comenzamos en Arneguy, un coqueto pueblo de Iparralde

 

 

El puerto comienza en la mismísima frontera. Al principio carretera ancha; aunque hay algo de tráfico iremos cómodos, porque es un puerto donde los conductores respetan mucho a los ciclistas; especialmente los conductores franceses.

 

Más de uno debería de aprender de ellos; es más, cuando pinchas y te ven arreglando la rueda se paran por si necesitas ayuda. Desde luego: en estos detalles se ve que es un país más avanzado que el nuestro... duele decirlo, pero es verdad.

 

 

Tras unas llevaderas rampas que nos sirven para calentar llegamos a Valcarlos. Desaparece la señalización horizontal y podremos admirar la arquitectura típica de la zona. Tendremos dos fuentes: una en la plaza situada enfrente de la iglesia, a mano izquierda según ascendemos; la otra a la salida del pueblo, a la derecha.

 

 

Bonita iglesia de Luzaide-Valcarlos

 

 

Y aquí (supongo que esto será el ayuntamiento) tenemos la primera fuente. Un agua muy buena

 

 

Nada más salir del pueblo entramos en un espeso y fresco bosque. Con deciros que en Pamplona ese mismo día hubo 33 ºC y que lo subí a mediodía sin sudar ni pasar calor está todo dicho. La carretera es entretenida; tiene continuas curvas y revueltas; y entre los paisajes y el ambiente "peregrino" vas entretenido. Los conductores piensan que todos los ciclistas son peregrinos y es habitual que te den ánimos según te adelantan o se cruzan contigo.

 

No tengo muchas fotos, pero para hacerse una idea de lo que es el puerto creo que hay suficientes.

 

 

Incluso nos encontraremos con alguna cascada

 

 

La ascensión es muy llevadera; las pendientes son suaves y te permiten disfrutar. En ningún momento hay que ir pendiente de desarrollos, pendientes... simplemente... hay que dejarse llevar mientras el puerto desfila ante nuestros ojos, enseñándonos al hacerlo sus tesoros escondidos.

 

 

Una vista de los montes que nos rodean. Creo que éste estaba hacia el Noroeste, pero a lo mejor, por la calva de arriba, puede ser Ortzantzurieta. Qué más da... lo importante es que es bonito y punto.

 

 

En la parte alta tenemos un majestuoso hayedo

 

 

Y sin enterarnos hemos llegado a la Ermita de Ibañeta, coronando la plácida primera parte del puerto. Tiene cartel y todo... Vertiente Norte

 

 

Vertiente Sur

 

 

Aquí enfilamos Ortzantzurieta al girar a la derecha. Esta parte me tiene indeciso: por un lado es preciosa y sólo por vistas merece la pena subirlo; por otra... tiene un asfalto penoso, por no decir algo peor. Si os animáis a subir; debéis o bien hacerlo con ruedas gordas; o bien enfilarlo con una buena provisión de cámaras de repuesto y mucho tiempo por delante.

 

Enseguida tenemos una magnífica vista del bonito pueblo de Roncesvalles, escondido entre los árboles.

 

 

Atravesamos un frondoso y fresco hayedo. Definitivamente, si alguien le gustan los bosques ¡éste es su puerto!

 

 

¡Qué verde! Un auténtico mar de árboles...

 

 

Parte final de la ascensión al Collado Lepoeder, la cota intermedia de esta subida; muy conocida al ser el puerto que coronan los peregrinos que vienen desde Francia. En esta ascensión tienes la sensación de estar en un Puerto Tour... estás "buceando" por el bosque y cuando crees que nada va a cambiar, de repente te encuentras de golpe con las praderas de alta montaña. Este contraste, debido a la altitud, es una maravilla; aunque no es de extrañar, hemos salvado un desnivel de 1.300 metros

 

 

El pico Orhi, el primer 2.000 de los Pirineos Atlánticos, se yergue majestuoso sobre las nubes. Me encanta el contraste de colores entre la pradera, las nubes, Orhi y el cielo... una preciosidad.

 

 

Una vista de lo ascendido, con el Collado Lepoeder al fondo. ¡Cómo se nota el contraste entre las dos laderas! La septentrional está cubierta por el bosque; mientras que en la meridional la pradera le gana terreno.

 

 

Ya en la cumbre de Ortzantzurieta, homenaje a la "burriflaca" con el pico Orhi al fondo. Se lo merece por aguantar como una campeona 24 km de puerto. A la derecha puede verse un curioso cohete...

 

 

Panorámica de Francia

 

 

Vertiente opuesta: panorámica de Navarra. Verde que te quiero verde, como diría Federico García Lorca...

 

 

Y como broche final, cómo no: el Pico Orhi. Sin palabras... qué bonito contraste de colores... Como en el Himalaya, como un pájaro... dejemos a la vista volar libremente por encima de las nubes, dejemos hablar a la naturaleza, que tantas cosas tiene que contarnos...

 

 

De verdad, merece la pena subir a Ortzantzurieta a pesar del mal estado del asfalto; a pesar que en el descenso tendremos una auténtica clase práctica de mecánica al tener que reparar unos cuantos pinchazos... Pero qué más da... la borrachera de imágenes que se te quedan en la retina compensará el incómodo trajín con el bombín...

 

Que cada cual decida si sube este puerto y hasta dónde lo sube... Os he enseñado las dos partes; y como muy acertadamente decían los clásicos: Non bene pro toto libertas venditur aureo (la libertad no debe cambiarse por todo el oro del mundo).

 

Por mi parte lo tengo claro. No se cómo, pero volveré... Aunque tenga que arrastrar las ruedas-oruga desde Pamplona...