Fuerte de San Cristóbal por Pamplona

 

Desde la ciudad ya vemos el objetivo, escondido entre los árboles que jalonan el descenso hacia el Río Arga. Los montes nevados del fondo auguran una buena "borrachera" insuperable de imágenes inolvidables.

 

 

El primer kilómetro cruzar la PA-30 por un paso elevado, criminal. La combinación kilómetro más duro + hielo es explosiva... La primera curva ya dio un aviso. Este tramo es el más despejado de toda la ascensión, aquí el sol nos da un poco de calor, que se agradece: en este punto aquí el mercurio marcó la máxima de la ruta: 2,4ºC. Y además estuve a punto de darme la vuelta por el hielo, pero decidí subir 1/2 km más con extrema precaución para ver si mejoraba el asunto.

 

Unos 300 metros más abajo tenemos una doble curva vaguada-herradura tremendamente técnica, que, sin hielo, da gusto tomarla. A partir de aquí empeora y mucho el asfalto (esta subida sólo puede hacerse con ruedas de montaña), pero hoy, gracias a la nieve, no tendremos ningún problema. Hoy, si hay "narices" sobre el hielo, se podría hacer la excepción de subir con bici de carretera.

 

 

La cosa parece mejorar, ya hay más nieve compacta y menos hielo, ya no tienes que ir pendiente de por donde vas y puedes empezar a disfrutar de la nieve.

 

 

Qué curva más chula! Al entrar en el bosque el termómetro empieza a caer. Ya ronda los cero grados...

 

 

Una vista de lo ascendido. Al fondo, entre los árboles, se ve la Sierra de Alaitz

 

 

Llegamos a una curva de herradura donde a la izquierda tenemos un mirador y a la derecha, esta cantera, hoy cubierta por la nieve.

 

 

Otra vista de lo ascendido, en este caso con San Miguel de Aralar en el horizonte, debajo de las nubes.

 

 

La primera de las tres curvas de herradura finales. Qué bonita está con la nieve! Aquí la rasca ya se nota hasta subiendo: -3ºC. Hay que parar a ponerse una capa más...

 

 

Parece una foto de las carreteras del Rally de Finlandia, je je. No parece que estemos en España...

 

 

La última herradura se atisba entre los árboles y la nieve

 

 

Y ya sólo queda un último esfuerzo hasta el repetidor.

 

 

Magnífica panorámica del Oriente navarro. A la derecha, Villava (el pueblo de Indurain) y Huarte. Justo debajo, Arre-Oricain con la carretera de Behobia-Dantxarinea (la del puerto de Belate). Al centro, los llanos de Aoiz, con Arangoiti al fondo. Un poco más a la izquierda y muy difuminados... los Pirineos.

 

 

Una panorámica del norte. En el centro se ve el pueblo de Maquirriain. Al fondo, blanquísimo, el Saioa, el monte al cual asciende el Puerto de Artesiaga.

 

 

Ahora toca Occidente: al centro vemos Aralar. Un poco más a la izquierda y más cerca, Goñi y Ultzurrun.

 

 

En la panorámica hacia el Sur aprovecho para hacerle un homenaje a la bici, que se ha portado como una campeona. Detrás de ella, Pamplona, con Alaitz al fondo. A la izquierda se ve la Higa de Monreal, y al sur, el Perdón.

 

 

Foto del cartel del puerto, con el repetidor al fondo. Menuda rasca... -6ºC!!

 

 

Y para terminar... dos panorámicas de Pamplona tomadas al bajar y al subir. Lo mejor de este puerto son las panorámicas de la cumbre y las vistas de Pamplona según vas subiendo. Es una gozada el ver cómo vas ganando altura sobre la ciudad; y si bajas al atardecer y pillas la última curva con la ciudad iluminada (me ha pasado otras veces) la imagen es imborrable.

 

 

 

Ha sido una gozada subir el "puerto de siempre" con nieve. Tiene un toque mágico, no parece el mismo...